Villa Ignacia: lechería tropical muy competitiva

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Siguiendo con nuestra temática de mostrar experiencias exitosas en nuestro medio, de cara a los desafíos que afrontará el sector agropecuario, frente a los Tratados de Libre Comercio que pronto entrarán en vigencia con diversos países, una de las explotaciones lecheras más importantes de la Costa que sirve como ejemplo es Villa Ignacia.
Ubicada en Caracolí (Malambo, Atlántico), de propiedad del ganadero Eduardo María, en ella se conjugan 3 aspectos clave que la mantienen en un alto nivel productivo: genética, nutrición, y manejo.
En esta explotación de 120 hectáreas, donde solo 100 se utilizan para pastoreo, gracias a los factores anteriormente señalados, sumados a la tecnología, hay perspectivas de generar 3 mil litros de leche diarios dentro de 3 meses (actualmente son 2 mil, 18 por cada una de las 110 vacas, en 2 ordeños).
Razones del éxito. María dice que únicamente se dedica a la lechería desde hace 5 años, porque hay que especializarse en un ramo para tener éxito en la ganadería.
“Genéticamente empezamos con unas terneras F1 traídas de la sabana de Bogotá, continuamos el enrazamiento del F1 y del 3/4 Gyr para llegar al 5/8 Holstein, que es el tope máximo para resistir las duras condiciones del trópico bajo; la reproducción es por inseminación o monta directa”, explicó.
Sostuvo que “además de la genética, otro aspecto básico es la nutrición, porque si no se suplementa el ganado, los pastos son insuficientes, para que este tipo de ejemplares muestre sus bondades. Hay que complementarlo con cebada, silo de maíz, palmiste o yuca, lo que mejor se dé en la zona de la finca, y eso se reflejará en la producción lechera o cárnica, y en la calidad de las preñeces. Esa es la base de la alimentación, ya que el ganado puede tener muy buena genética, pero si no hay comida no hay altas producciones”.
Paradójicamente, las mejores producciones de leche en esta finca, donde se cumplen todos los estándares de higiene y tratamiento del líquido, gracias a un capacitado conjunto de trabajadores, se dan en la época de verano, y es por el clima que es más benévolo para el ganado, ya que en invierno los animales vienen llenos de los potreros, por la abundancia de pasto fresco, y la comida que se les da adicional, no la aprovechan adecuadamente”.
En cuanto a tecnología, hay equipos de ordeño mecánico, que permiten mayor calidad y cantidad en la extracción de la leche; y para la nutrición, como ya publicamos en un artículo precedente, un sistema de fertirriego, que en solo 2 hectáreas manejadas por ciclos, produce el maíz que hace parte de la dieta del ganado.
Vacas y terneros
Las novillas son entrenadas para la rutina del ordeño mecánico, con 2 meses de anticipación al parto. Se les va acostumbrando al equipo, donde ellas encuentran la comida, y así se familiarizan para dar la leche sin la presencia de los terneros, a los que se les proporcionan 4 litros diarios, y cuando tienen mes y medio, que comienzan a desarrollar su rumen, se les va dando alimentos poco a poco. En su vida útil una vaca podría llegar a 6 partos. Estas mismas vacas, sin satisfacer todas sus necesidades de alimentación y cuidados, no darían los mismos resultados, se degradarían a cualquier vaca común.
Por Octavio Vargas
El Reportero del Campo
http://www.elheraldo.co

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Así lo expresó Domingo Possetto, secretario de la seccional Rafaela, quien además, afirmó que a los productores «habitualmente los ignoran los gobiernos». Además, reconoció la labor de los empresarios de las firmas locales y aseguró que están «esperanzados» con la negociación entre SanCor y Adecoagro.

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