Una moneda al aire: Leche Lar

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Bajo la marca Tierra de Sabor, la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Agricultura, ha lanzado una serie de productos representativos de la rica gastronomía y producción agropecuaria de las nueve provincias que componen la autonomía. No es mala apuesta, antes al contrario, si bien no siempre los cauces para la elección resulten igual de satisfactorios para todas las partes. Porque a la hora de dar leches en esta tierra no nos falta mano. Ni para ofrecer la fotocopia de la palma entera, ni para señalar el rostro con nudillos antes de tumbar al adversario o al propio. A pesar de tantos pesares, la bendita Castillileón sigue produciendo el 13% del total de los recursos lácteos españoles, y exportando a otros territorios cantábricos.
Surgió la polémica sobre la posibilidad de que la leche que produce Lar, suma de más de 80 ganaderos leoneses que consiguen la notable cifra de 17 millones de litros anuales, participase de ese rótulo a juicio de muchos «infame» que es Tierra de Sabor. Hubo de salir al paso la propia cooperativa cuando se levantaron encendidas voces leonesas en contra de tal posibilidad siquiera, muchas de las cuales seguro que compran la marca blanca del hiper sin preocuparse si procede de la dulce Francia, que cantaba Shakespeare, o de la Cabrera más profunda. La pela es la pela, seguro que piensan para sus bolsillos. Pero ese mismo aserto propio no lo aplican a quienes gastan sus días desde la madrugada para sostener una tierra, la nuestra, una ganadería de extraordinaria calidad, la leonesa, y un desarrollo más o menos sostenible para el medio rural. Demandaban explicaciones que justificasen la no pertenencia a club tan lesivo para nuestra identidad, exigían saber si Gaza, la cooperativa zamorana, recibía o no leche leonesa y si ésta acababa en el brik del amenazante logo made by Silvia Clemente.
¿Y qué puñetas importa, digo yo, vista la que está cayendo? La calidad es la señal de identidad de Lar, en último extremo de la producción ganadera vacuna leonesa. Una marca que ha de servir para extender sus ventas fuera de nuestra provincia e inundar, ¡ojalá!, el mercado castellano, gallego o catalán. Amigos sí, pero la vaquiña por lo que vale, porque de cada céntimo de euro que se consiga en Pucela o en Segovia vendiendo un producto leonés será la provincia, la sociedad que la integra, quien obtenga un beneficio directo. Así que ya está bien de tantas sandeces, oiga, que el negocio es el negocio y si mejora la vida de mi tierra, bienvenido sea.
Y una reflexión final para aquellos que enarbolan el «sostenella y no enmendalla», el criticar y no hacer, el exigir explicaciones pero no ofrecerlas: ¿acaso miran la procedencia de cada producto que adquieren en el súper? Hagan examen de conciencia… o háganselo mirar.
http://www.diariodeleon.es

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Así lo expresó Domingo Possetto, secretario de la seccional Rafaela, quien además, afirmó que a los productores «habitualmente los ignoran los gobiernos». Además, reconoció la labor de los empresarios de las firmas locales y aseguró que están «esperanzados» con la negociación entre SanCor y Adecoagro.

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