Forraje de corte, una alternativa para la alimentación del ganado

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Se utilizan aún pastos de baja calidad nutricional, que aunado a la falta de pastizales durante las épocas de sequía y anegaciones, afecta la productividad.
La ganadería tabasqueña se desarrolla en una superficie forrajera de un millón 664 mil 344 hectáreas, con un inventario de un millón 872 mil 998 cabezas de bovinos.
Predomina la ganadería de doble propósito, es decir, carne y leche, desarrollándose bajo pastoreo extensivo, en algunas explotaciones semintensivas, aunque en los últimos años se han empezado a utilizar corrales de engorda tecnificados, con animales en total confinamiento, que por ser una actividad incipiente está siendo apoyada con importantes recursos por la Secretaría de Desarrollo, Agropecuario, Forestal y Pesca (SEDAFOP).
La mayor parte de las explotaciones pecuarias se desarrollan con sistemas de pastoreo, con pastos que se establecen con material vegetativo, en su mayoría en terrenos bajos con drenaje deficiente, predominando los pastos humidícola y estrella; mientras que en terrenos que se inundan existen los pastos alemán, egipto y alicia.
Estos pastos soportan encharcamientos prolongados e inundaciones intermitentes, pero son de baja calidad nutricional, son hasta el momento las únicas alternativas que existen para terrenos bajos; en estas zonas se pueden producir forraje en época de seca sembrando maíz y sorgo para ensilaje, aprovechando la humedad residual y al mismo tiempo ir resembrando esas áreas con los pastos que se adapten a estas zonas.
En las zonas de topografía alta, se puede hacer la selección de forrajes de mayor calidad, mayor rendimiento de materia verde, predominando la brachiaria y los panicum, permitiendo mantener producciones de carne y leche mucho más estables durante todo el año, además de facilitarles cosechar forrajes en época de excedentes para su conservación en épocas de sequía, que es cuando estas zonas sufren por escasez de forraje.
En los últimos años y debido a las contingencias climatológicas presentadas en el estado, se ha incrementado la siembra y utilización de forrajes de corte, para su utilización en verde, pacas o ensilaje en sus modalidades pastel, trincheras, bolsas o silopacas y en menor escala la utilización de maíz y sorgo.
Las principales pasturas utilizadas para la conservación son las de porte alto, aunque existen algunos pastos de porte erecto que han dado buenos resultados como forraje de corte, básicamente por su buena producción de forraje verde, sobre todo en hojas y su periodo de recuperación es más corto que los tradicionales forrajes de corte como el taiwán, king grass, y los de últimos desarrollados como maralfalfa, Camerún y los pastos cubanos.
Estos pastos tienen mejor calidad nutricional y mayor digestibilidad que los tradicionales, varían su producción -hasta 30 toneladas al mes por hectárea- dependiendo de la fertilidad del suelo, edad de la planta, manejo del cultivo y método de conservación.
Un metro cúbico de buen ensilado rinde alrededor de 600 a 650 kilogramos de materia verde, permitiría mantener 50 cabezas de animales por día, una hectárea de forraje de corte puede mantener 50 cabezas durante un periodo de 3 meses.
También existen las leguminosas, que por ser plantas morfológicas y fisiológicamente diferentes a los pastos, difieren en su producción, calidad, crecimiento y recuperación después del corte o pastoreo, por lo que su asociación con los pastos es muy difícil de conservar ya que al recuperarse más lentamente y ser más palateables para el ganado tienden a desaparecer rápidamente de las praderas conforme avanzan los pastoreos.
En los centros de investigación que existen en la entidad se está generando la información sobre el uso, producción y manejo de los pastos para conservación, que es divulgada entre los productores pecuarios por la Sedafop, para evitar pérdidas económicas en la ganadería causadas por la falta de alimento en época de sequía e inundación.
Manuel Torres/Villahermosa
http://impreso.milenio.com

Mirá También

Así lo expresó Domingo Possetto, secretario de la seccional Rafaela, quien además, afirmó que a los productores «habitualmente los ignoran los gobiernos». Además, reconoció la labor de los empresarios de las firmas locales y aseguró que están «esperanzados» con la negociación entre SanCor y Adecoagro.

Te puede interesar

Notas
Relacionadas